Que todos sean todos, y vos seas vos :)


Insurance

Una manera sencilla de hacer música. Con espacio borrás las notas que hayás puesto. Dale clic a los cuadritos y sale música.

Y pensar que lo tengo guardado de hace años.

(Fuente: mandaflewaway)

via lerivyu / hace 3 meses / 966 481 notas /

Soñé que fuí a la luna

Y vaya que la pasé genial.

No recuerdo cómo llegué, solo que ya estaba ahí, dentro de un complejo de túneles de plástico transparente, piezas de metal y maquinaria móvil.

Caminé por unos momentos a través del tunel en el que me encontraba, hasta que casi al terminarlo, me encontré con una mujer asiática de unos cuarenta y cinco años. Esta me explicó de una manera muy amable que, gracias a unos generadores de atmósfera, era posible estar caminando por ahí sin necesidad de equipo especial, pero al no estar terminado, no se podía pasar más de dos horas así por así. Había que resguardarse en las viviendas.

Me colocó un medidor de tiempo en el brazo, y me regaló un sudadero gris por el frío que había. Entonces la despedí, y empecé a caminar.

Habían bastantes viviendas instaladas, gente muy amable e inclusive una academia de ciencia o universidad. Hasta pensé que sería genial estudiar un par de meses en la luna. Caminé por toda la superficie gris y dura de lugar, respiré el frío aire de esa atmósfera y cuando me cansé, me entraron ganas de ir y conocer a alguien, por lo que caminé cerca de las casas que estaban por el camino donde andaba.

La gente socializaba en habitaciones espaciosas y poco adornadas, pero dormían en unos pequeños cuartos de plástico transparente, a los cuáles entraban a través de un tubo, algo así como en los juegos de Mario. Uno les podía ver cómo dormían, todos de a uno.

Al entrar a una vivienda algo grande, me recordé de mi hermano mayor, entonces le mandé fotos que había tomado del paisaje y unas selfies que también saqué. Cuando apareció un muchacho, asiático también, como de mi edad. Empezamos a hablar con gestos hasta que empezamos a balbucear un poco de inglés.

Habían niños en su casa, y su madre estaba ya durmiendo. Él se veía bastante interesado en mí, hacía muchas preguntas, parecía que no conocía la Tierra. Lo incité a conocerla, y que podía dormir en mi casa y yo enseñarle un tanto de Guatemala. Solo sonrió y dijo que en verdad lo pensaría. Le pedí su número de teléfono, le dí el mío. Sonreímos de nuevo.

Entonces sonó el brazalete de tiempo que cargaba, y bueno, me quedaban solo 5 minutos para regresar a la base donde supongo me estaba hospedando. Me despedí con más ganas de quedarme que de irme, y empecé a correr hacia la entrada del complejo.

Al acercarme, se abrió la compuerta. Me lancé hacia adentro, se cerró, y respiré profundamente. Cuando un hombre me tomó del brazo y me dijo: Segunda vez tarde Diego, tenés prohibido salir de ahora en adelante. Me quedé con mil nudos en la garganta, y desperté, con ganas de saber más de la gente de la Luna, y de la persona que justo conocí.

Gracias. Por todo, por lo que somos, lo que fuimos y lo que recordamos hoy.


Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
“¡Ayúdame a mirar!”
—El Libro de los Abrazos, Eduardo Galeano


Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.

Viajaron al sur.

Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.

Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.

Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:

“¡Ayúdame a mirar!”

El Libro de los Abrazos, Eduardo Galeano

via willibe-es / hace 1 año / 46 notas /

Delirios.

Sueño con que un día, la educación superior no sea un privilegio, del que menos del 1% de la población guatemalteca gozamos.

Sueño con que un día, los miles de compañeros imbéciles que tengo, dejen de serlo, despierten, y vean la realidad que yo siento día a día.

Sueño con que suceda no solo con todos los de la pública, sino también con mis camaradas de las privadas, que pasan 5 años estudiando y 15 pagando.

Que luchemos todos juntos un día, exigir lo que desde niños merecemos, educación, y de calidad.

Déjenme delirar, aunque sea por un ratito.

via nobbiedanger / hace 1 año / 37 993 notas /

(Fuente: sosuperawesome)

Leyendo Patas Arriba de Galeano mientras empiezan las clases de diciembre, se me ocurrió dibujar este gato <muy inspirado> en las cosas de artistas que veo en internet.

Leyendo Patas Arriba de Galeano mientras empiezan las clases de diciembre, se me ocurrió dibujar este gato <muy inspirado> en las cosas de artistas que veo en internet.


via omocat / hace 1 año / 20 944 notas /

Un trabajo mágico, muy interesante que conduce a una atmósfera fantástica, con una música de fondo que te crea un ambiente increíble. Algo que se tiene que ver por lo menos una vez :)

"Second Wind". Cortometraje creado por Ian Worrell (Ian Worrel), con la música de James Mark (James Mark).


hace 1 año / 1 nota /
 
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